Entrevista a Sandra Arbeláez Toro

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Paradoja = dicho o hecho que parece contrario a la lógica.

Son muchas las situaciones que vivimos, y que están envueltas de falta de lógica, pero la que más me llama la atención es nuestra forma de afrontar la vida.

Elegimos venir a este plano a experimentar vivencias que nos permiten sentir, aprender y evolucionar. Y por lo general lo hacemos con una venda en los ojos que nos impide recordar más allá del nacimiento en esta vida. Hasta aquí todo perfecto, ya que de lo contrario viviríamos desde un plano de conciencia totalmente distinto, que nos limitaría las experiencias potenciales.

Una vez en este plano nuestras vidas se desarrollan en base a las capacidades de pensamiento que nos proporciona nuestra mente consciente, y al automatismo que caracteriza a nuestro subconsciente, que es quien realmente determina nuestras reacciones a nivel físico, mental y emocional.

Vivimos con un piloto automático llamado subconsciente, que conduce nuestras vidas por la senda de la programación que va adquiriendo a lo largo y ancho de nuestra vida.

Es nuestro subconsciente quién determina si somos positivos o negativos; si vivimos cargados de miedos, o tenemos confianza plena en nosotros mismos y en los demás; si somos constantes y perseverantes, o si desfallecemos y abandonamos ante el primer contratiempo; si tenemos motivación e ilusión, o si por el contrario nuestra vida carece de sentido. En definitiva, es nuestro subconsciente quién establece la persona que realmente somos y el modo en el que se desarrolla nuestra vida.

La gran paradoja es el desconocimiento que la mayoría de personas tienen sobre ese subconsciente tan poderoso. Nuestra vida está en manos de una parte de nuestro ser que por lo general ignoramos, lo que nos lleva a vivir realmente como aficionados. Ponemos nuestra atención en cosas intrascendentes y desatendemos los elementos realmente importantes. Y no estoy hablando de filosofía, sino de nuestro día a día, de nuestra vida.

Imagina que tienes una computadora con una programación deficiente, que continuamente te lleva a bloquearse, abortar lo que estás haciendo, o incluso a reiniciarse perdiendo toda la información con la que estabas trabajando. Y ante esa situación lo que haces es simplemente resignarte y aguantar estoicamente, aunque te disgusta el modo en el que funciona, haciéndote perder muchísimo tiempo.

Así es como transcurre nuestra vida. Nuestro subconsciente tiene una programación que nos lleva a interpretar todo lo que ocurre, y a reaccionar en base a nuestras creencias, nuestros bloqueos emocionales o nuestros traumas, muy habitualmente en contra de lo que realmente nos gustaría.

La suerte es que ese gran desconocido que dirige nuestra vida está a nuestro servicio, y podemos cambiar su programación a placer. Si no lo hemos hecho antes es simplemente por desconocimiento.

Afortunadamente ahora tenemos luz donde había oscuridad. En la actualidad sabemos el modo en el que funciona nuestro subconsciente, y podemos reprogramarlo conscientemente para convertirlo en nuestro mejor aliado. Podemos alinear nuestro piloto automático para que dirija nuestras vidas en la dirección que queremos vivir.

Está en tus manos renunciar a esa gran paradoja y tomar el control real de tu vida, alineando tus deseos conscientes con tu programación subconsciente.

Está en tus manos cambiar tus emociones, tus pensamientos, tú reacciones, tus hábitos y tu vida.

¿Te gustaría?

¡Tú decides!

 

Ricardo Eiriz

 

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